Doce grandes mineras cierran 2017 en rojo, pero industria logra ganancias por US$2.460 mills.

 

Recuperación del cobre mejoró notoriamente los resultados de las empresas que pagan impuesto específico a la minería. La de mayores ganancias fue Escondida, con casi US$ 1.200 millones.

La recuperación del precio del cobre durante la última parte de 2017 ayudó a mejorar de manera notable los resultados de las grandes mineras que operan en Chile en el ejercicio anterior.

Pese a ello, y de acuerdo con una revisión hecha a los balances entregados por las empresas afectas al impuesto específico a la minería (royalty), doce de ellas cerraron el año en rojo.

Aún así, la industria completa terminó el año con ganancias por US$2.458,5 millones, lejos de las pérdidas por US$1.669,5 millones del año anterior.

Respecto a las empresas que terminaron 2017 en rojo, el grupo está principalmente integrado por faenas más pequeñas, antiguas o recientemente inauguradas, pero con leyes bajas. Este es el caso de Lumina Copper, que opera el yacimiento Caserones, y que terminó 2017 con pérdidas por US$1.397,5 millones, las más altas de la industria.

Esta cifra, no obstante, obedece principalmente a un castigo contable por US$1.160 millones producto de “incrementos en costos producto de medidas adicionales necesarias para el control de riesgos derivados de una locación en alta montaña con inviernos muy crudos, y de una revisión del plan minero hasta el fin de la vida útil del yacimiento”, señaló la compañía.

También cerraron 2017 en rojo Minera Nevada (ligada a Pascua Lama, que no está operando), Sierra Gorda y Cerro Colorado (controlada por BHP), entre otras.

La otra cara de la moneda es la que muestran principalmente las faenas más grandes, como Collahuasi, Los Pelambres y, sobre todo, Escondida.

A pesar de la huelga que protagonizaron los trabajadores del Sindicato N° 1 de la operación ubicada en la Región de Antofagasta -y que redujo en 8% la producción de la faena-, y que implicó pérdidas millonarias para la compañía, Minera Escondida cerró 2017 con utilidades por US$1.192 millones, lo que representa un incremento del 20% comparado con los US$993 millones del año 2016.

Esto también tuvo un efecto en el pago de impuestos por parte de la empresa, que aumentaron levemente. “Entre enero y diciembre de 2017, Minera Escondida contabilizó impuesto a la renta e impuesto específico a la minería por un total de US$443 millones, un 5% más que los US$422 millones del año 2016. Este incremento en los impuestos es producto principalmente de los mayores resultados por actividades de la operación”, añadieron desde la compañía.

Buenos números

Otra empresa que cerró 2017 con resultados positivos fue Doña Inés de Collahuasi, firma cuya propiedad comparten Glencore, Angloamerican (cada una con el 44%) y un consorcio de firmas japonesas encabezado por Mitsui.

Según informó el vicepresidente ejecutivo de la compañía, Jorge Gómez, en la memoria 2017, la producción de cobre fino aumentó 3% a 524 mil toneladas, lo que a su vez elevó las ventas a US$2.286 millones, 30% por sobre lo de 2016.

“Esta variación de US$675 millones se explica por la mayor producción de cobre fino y por un mejor precio del metal rojo en el mercado, el cual cerró el año con un promedio de US$2,8 por libra, 27% superior al promedio registrado el año anterior”, explicó Gómez en carta a los accionistas.

También sacó cuentas alegres Minera Los Pelambres, operada por Antofagasta Minerals, cuyo controlador es el grupo Luksic a través de Antofagasta plc. La faena fue la segunda que obtuvo los mejores resultados, con ganancias por US$855,2 millones, 250% más que lo del año anterior.

En cuanto al pago de impuestos, el grupo de empresas reportó un royalty 2017 por US$218 millones, cifra que casi duplica los US$119,6 millones de 2016. En impuesto a la renta, las compañías reportaron tributos totales por US$1.838,9 millones.

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